Hoy es el primer día que me siento lejos.
El día raro, la noche fatal.
Nada sucedió acorde a los planes, tal vez por eso debería seguir así, sin plan.
La mañana se complicó entre consulados y dependencias de gobierno que, al parecer, tienen como común denominador, en cualquier lugar del mundo, la capacidad de hacerme hervir la sangre y volverme invisible... pasé la mañana entera tratando de arreglar papeles que finalmente, harta del sudor y el tráfico de fin de mes a medio día, no conseguí.
La hora de comer se compuso con las historias de mi tía, y la mecedora que ayer se movía sin sentido aparente me hizo pensar en gente que no conocí. Tal vez era mi tío consentido, tal vez, para que no me doliera su muerte nunca averigüé quién era y qué hacía...
Hoy te extraño de más y siento que es injusto que te lo diga... al mismo tiempo no deja de hacerme ruido eso que me dijiste un día: los sentimientos son como el agua, si se estancan, se pudre... así que hay que sacarlos...
Hoy fue un día importante en mi familia y me dolió muchísimo no haber estado allí. Me duelen las fotos (esas que pedí que me mandaran) me duele imaginar una fiesta que sucedió mientras dormía.
No pude dormir más de un par de horas porque mis piernas me traicionan y se mueven sin control y respiro como si nadara.
Hoy ha sido como la muerte; como la imagino a veces.
Cuando imagino la muerte me confundo, porque a pesar de no creer en seres supremos y dioses y el paraiso, he llegado a pensar que al morir uno puede empezar otra cosa. otra vida... yo qué se.
Incluso el concepto del cielo, este lugar donde sólo hay muertos pero todos son felices, tiene mucho que ver con mi sentir de hoy.
Cuando alguien muere, jodido el que se queda, cierto??
El que se va no sufre. pero no se de dónde sacamos eso...
Pensando en que existe el cielo ¿por qué nadie habla de cuanto vas a extrañar a la gente que dejaste? Nadie dice que seguro está lleno de viejos y de personas que, aunque duela, ya te acostumbraste a no tener cerca. Si el cielo existe, jodido el que se queda y jodido el que se va, porque así como los que se quedan van a extrañar al que se fue, el que se va seguro va a extrañar a los que se quedan.
Que alguien me explique cómo este concepto del cielo es tan maravilloso si lo siguen pintando como un mundo en el que se vive en sociedad... no? La gente dice "ahora está en el cielo junto con tu hermana, y ambos te cuidan desde arriba" ¡Qué mamada! Si de verdad es así, qué jodido el cielo al que mandaron a mi pobre hermana a estar sóla todo el tiempo nomás viendo como la podemos pasar bien sin ella hasta que se muriera alguien más de la familia y entonces le haga compañía, y para colmo quien muere es mucho mayor.
Si en el cielo uno se queda de su edad, ella murió muy chiquita. me parece injusto. Y si uno va creciendo ojalá le hayan tocado amigos y amores y todo eso que hace que la vida sepa bien.
Hoy me pasa así contigo. te extraño.
bastante más de la cuenta.
te echo de menos, de más.
La segunda estrella a la derecha...
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Margott
on 1/6/14
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Mecedora
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Fui a visitar a la mamaíca porque dicen que ya está vieja.
Esa casa que me aburría cuando niña, ahora es un lugar lleno de historias pero entre la falta de nicotina, los mosquitos y el calor era difícil estar de buenas así que la mamaíca empezó a contarme de cómo en sus tiempos todo era diferente.
Cuando los muchachos vivieron aquí no había nada construido cerca, era un campito; es más, tus tíos llegaron un día con un caballo... y vivió aquí afuera hasta que... bueno, no sé en qué terminó el asunto del caballo; ya no me acuerdo de muchas cosas, es que ya soy vieja.
¿Quedamos que tu eres hija del rubio o de Julio Pelao?
-Del rubio, Mamaíca, de José.
Que bueno que estás aquí, mi niña. Hay que visitar a los viejos para que los cuentos no se mueran junto con uno.
Se quedó callada viendo su pedazo de dulce de leche -de Baní, que es el bueno, porque no es tan dulce y es más suevecito- y yo seguí espantándome los mosquitos para que no me dé la chincunguya y viendo la mecedora que desde días antes me llamó la atención; seguía moviéndose. Me quedé buscando una explicación lógica de poqué era la única que se movía, pensé en las corrientes de aire aunque no había, o que es una mecedora vieja y seguro las patas están gastadas y chuecas.
-Cuando vivía tu tío aquí, tu papá vivía con Oscar mi cuñado y su hermano, el grande, estaba estudiando para ser agrónomo o algo así, los que ven las cosas de la siembra y eso.
-Pensé que también era médico.
-No no, el veía la vaina de la siembra. Venía a comer casi todos los días porque vivía cerca y en la noche se juntaban todos aquí para hacer cuentos. Cómo se reían!
Había días en los que se iban de fiesta y llegaban a dormir todos aquí: mis hijos, tus tíos y tu papá... Llegaban todos borrachos y se acomodaban para dormir en la parte de arriba; no sé como cabían, si eran tantos. Siempre había alguno se acordaba de un chiste y lo soltaba. Me despertaban las carcajadas y mi esposo, muerto de risa ponía cara de enojado para ir a callarlos, la verdad es que le gustaba que hicieran eso, pero no se los decía. Ya sabes cómo es la gente, después abusan de uno.
El día que murió tu tío, vino a comer. Lo vi raro.
-¿De qué murió?
-El corazón.
La mecedora seguía moviéndose.
Ese día, después de comer, salió para casa de Oscar a ver a tu papá, algo hablaron y se despidió. José le dijo que no se veía bien, que no bajara para acá sólo, pero él como era el más grande no le hizo caso.
Dijo que iba a pasar por aquí para despedirse y tu papá vino en su carro atrás del él. Yo no se sí porque es médico o porque algo vio, cogió su carro y le calló atrás.
Entraron a la casa gritando, como todos en esta familia. Bullosos, coño!
Salieron todos para saludar y se quedaron acomodaron en las mecedoras de la galería, por eso hay tantas, siempre ha habido mucha gente en esta casa.
Cuando llegué con las bebidas, tu tío se levantó para saludarme y ahí mismo se desvaneció...
Quedó tendidito en el piso.
Los ojos de Mamaíca, azules y viejos, se llenaron de lágrimas. Volvió a mirar su dulce de leche
-Segura que no quieres?
-No, gracias. No como dulces.
-Pero es de Baní, del bueno.
Me reí porque era la tercera vez que me decía lo mismo -No, de verdad. Gracias
-¡No te rías de mi!- me dijo riéndose también -Ya soy vieja.
Dejó el dulce y siguió contándome.
Cuando el se fue pa'l suelo, tu papá se arrodillo al ladito suyo, le puso la mano en el cuello, le desabrochó la camisa y empezó a darle golpes en el pecho... rápido supo que hacer.
Yo llamé a los paramédicos. Tu tío salió corriendo como buscando algo o a alguien, entró y salió sin saber qué hacer y sin hacer nada. Uno de mis hijos, no recuerdo cuál, llamó a tu abuela para avisar que se había puesto malo el Juan.
Pobre vieja. Lo que le habrá dolido.
Para cuando llegaron los paramédicos él ya se había muerto. Tu papá seguía en el piso tratando de hacer que el corazón volviera a encenderse, pero nada. Todos nos quedamos mirando callados. Nunca nos habíamos quedado tan callados. Nunca se había sentido en esta casa tanto silencio.
Aquí se murió tu tío. Aquí en la galería, al lado de su mecedora.
Que ya está muy vieja, la pobre... no sabes cuántas veces he pensado en botarla pero me recuerda a él. Además, desde que murió, no para de mecerse.
Esa casa que me aburría cuando niña, ahora es un lugar lleno de historias pero entre la falta de nicotina, los mosquitos y el calor era difícil estar de buenas así que la mamaíca empezó a contarme de cómo en sus tiempos todo era diferente.
Cuando los muchachos vivieron aquí no había nada construido cerca, era un campito; es más, tus tíos llegaron un día con un caballo... y vivió aquí afuera hasta que... bueno, no sé en qué terminó el asunto del caballo; ya no me acuerdo de muchas cosas, es que ya soy vieja.
¿Quedamos que tu eres hija del rubio o de Julio Pelao?
-Del rubio, Mamaíca, de José.
Que bueno que estás aquí, mi niña. Hay que visitar a los viejos para que los cuentos no se mueran junto con uno.
Se quedó callada viendo su pedazo de dulce de leche -de Baní, que es el bueno, porque no es tan dulce y es más suevecito- y yo seguí espantándome los mosquitos para que no me dé la chincunguya y viendo la mecedora que desde días antes me llamó la atención; seguía moviéndose. Me quedé buscando una explicación lógica de poqué era la única que se movía, pensé en las corrientes de aire aunque no había, o que es una mecedora vieja y seguro las patas están gastadas y chuecas.
-Cuando vivía tu tío aquí, tu papá vivía con Oscar mi cuñado y su hermano, el grande, estaba estudiando para ser agrónomo o algo así, los que ven las cosas de la siembra y eso.
-Pensé que también era médico.
-No no, el veía la vaina de la siembra. Venía a comer casi todos los días porque vivía cerca y en la noche se juntaban todos aquí para hacer cuentos. Cómo se reían!
Había días en los que se iban de fiesta y llegaban a dormir todos aquí: mis hijos, tus tíos y tu papá... Llegaban todos borrachos y se acomodaban para dormir en la parte de arriba; no sé como cabían, si eran tantos. Siempre había alguno se acordaba de un chiste y lo soltaba. Me despertaban las carcajadas y mi esposo, muerto de risa ponía cara de enojado para ir a callarlos, la verdad es que le gustaba que hicieran eso, pero no se los decía. Ya sabes cómo es la gente, después abusan de uno.
El día que murió tu tío, vino a comer. Lo vi raro.
-¿De qué murió?
-El corazón.
La mecedora seguía moviéndose.
Ese día, después de comer, salió para casa de Oscar a ver a tu papá, algo hablaron y se despidió. José le dijo que no se veía bien, que no bajara para acá sólo, pero él como era el más grande no le hizo caso.
Dijo que iba a pasar por aquí para despedirse y tu papá vino en su carro atrás del él. Yo no se sí porque es médico o porque algo vio, cogió su carro y le calló atrás.
Entraron a la casa gritando, como todos en esta familia. Bullosos, coño!
Salieron todos para saludar y se quedaron acomodaron en las mecedoras de la galería, por eso hay tantas, siempre ha habido mucha gente en esta casa.
Cuando llegué con las bebidas, tu tío se levantó para saludarme y ahí mismo se desvaneció...
Quedó tendidito en el piso.
Los ojos de Mamaíca, azules y viejos, se llenaron de lágrimas. Volvió a mirar su dulce de leche
-Segura que no quieres?
-No, gracias. No como dulces.
-Pero es de Baní, del bueno.
Me reí porque era la tercera vez que me decía lo mismo -No, de verdad. Gracias
-¡No te rías de mi!- me dijo riéndose también -Ya soy vieja.
Dejó el dulce y siguió contándome.
Cuando el se fue pa'l suelo, tu papá se arrodillo al ladito suyo, le puso la mano en el cuello, le desabrochó la camisa y empezó a darle golpes en el pecho... rápido supo que hacer.
Yo llamé a los paramédicos. Tu tío salió corriendo como buscando algo o a alguien, entró y salió sin saber qué hacer y sin hacer nada. Uno de mis hijos, no recuerdo cuál, llamó a tu abuela para avisar que se había puesto malo el Juan.
Pobre vieja. Lo que le habrá dolido.
Para cuando llegaron los paramédicos él ya se había muerto. Tu papá seguía en el piso tratando de hacer que el corazón volviera a encenderse, pero nada. Todos nos quedamos mirando callados. Nunca nos habíamos quedado tan callados. Nunca se había sentido en esta casa tanto silencio.
Aquí se murió tu tío. Aquí en la galería, al lado de su mecedora.
Que ya está muy vieja, la pobre... no sabes cuántas veces he pensado en botarla pero me recuerda a él. Además, desde que murió, no para de mecerse.
Cajones.
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Margott
on 28/5/14
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Ese día en la mañana, ya que había terminado de desempacar mi vida y acomodarla como según yo debería estar, empecé a reconocer la casa y a buscar.
Primero mi cuarto, que estaba preparado para recibirme, tenía algunos cajones llenos de cosas que me puse a revisar; encontré muchos papeles que se veían tan importantes como aburridos, encontré lo que parecía una colección de radiografías, medicinas que caducaron hace demasiados años y fotos que podría usar en venganza... el doctor era jipi.
Nada realmente interesante, así que seguí buscando. Cuando empecé a revisar los cajones no sabía lo que estaba buscando y no tenía idea de qué era lo que podía encontrar; pero las cosas mientras más viejas, más me obligaban a seguir abriendo cajones, sobres y cajitas que el tiempo se encargó de llenar de polvo. Abajo de todo, en el único sobre sin polvo, apareció la primera foto.
Esa foto fue la culpable de que ampliara mi búsqueda al resto de la casa; empecé por el cuarto de servicio y encontré mis cosas. Ahí están todos los libros que fui olvidando en los veranos de playa, como si fueran basura o algo vergonzoso, pero suficientemente importantes como para no tirarlos (en esta casa no hay libros... sólo esos. Los míos. Escondidos.) Estuve un tiempo hojeándolos, viendo mis notas y algunas frases subrayadas (a lo mejor era muy joven para leer algunas cosas y que seguramente las entendí muy distinto de como lo haría en estos días... en fin).
Empecé a mudar esos libros recuperados a mi cuarto, pero a medio camino algo me hizo pensar que esos libros forman parte de mi, pero así; olvidados. Así que en lugar de meterlos todos a mi cuarto, acomodé un librero viejo, les quité el polvo y los dejé en el cuarto de servicio, pero vivos.
Cuando moví el librero encontré una montaña de cosas que me llenó de curiosidad, justo cuando iba a empezar a abrir cajas y quitar capas de polvo vi uno de mis cuadros. Abajo de todo. Sé que son mis cuadros, sé que el niño azul está por ahí, pero no pude sacarlos. La montaña era demasiado pesada y mi tiempo de búsqueda, limitado. Lo dejé todo igual.
Salí de ese cuarto cansada y con ganas de seguir encontrando cosas que habían perdido a sus dueños, que se equivocaron de cajón, de latitud o de tiempo. Abrí algunos cajones que parecían normales y no hice más que mirar por encima, me llamó la atención un sobre demasiado gastado abajo de una cajita de mancuernas. Otra foto.
Sonó el teléfono.
-¿Bueno?
- Hola, gorda!
- ¿Qué onda, pa?
- ¿ya tu ta lita?
No, claro que no. Había estado metida entre cajones, libros abandonados, cuadros escondidos y fotos -Sí ¿ya vienes? -Si. Ve bajando, llego en 5 minutos.
Corrí a cambiarme la blusa, ponerme unos zapatos y bajé corriendo.
Sólo tengo que esperar a que la casa se quede sola. Sólo unos días más.
Time is on my side
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on 22/5/14
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Por todo, gracias.
Por escuchar, por contarme, por decirme, por la cerveza oscura (y la clara, aunque es asquerosa) tenía muchas ideas pero creo que todo se resume en: gracias, Ele.
Por estar, por ser tu por ser taaaan tu (con todo y tu colección de mañas) por ser, sin lugar a dudas, mi persona favorita.
Gracias por ser mi mejor amigo y muchisisisísimo más.
Gracias por ser tan fácil de querer. (Te quiero puños)
Live long and prosper and may the odds be ever on your side.
Un día de estos te agradezco en persona.
Por escuchar, por contarme, por decirme, por la cerveza oscura (y la clara, aunque es asquerosa) tenía muchas ideas pero creo que todo se resume en: gracias, Ele.
Por estar, por ser tu por ser taaaan tu (con todo y tu colección de mañas) por ser, sin lugar a dudas, mi persona favorita.
Gracias por ser mi mejor amigo y muchisisisísimo más.
Gracias por ser tan fácil de querer. (Te quiero puños)
Live long and prosper and may the odds be ever on your side.
Un día de estos te agradezco en persona.
360
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Margott
on 19/5/14
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Hoy empiezan a cambiar las cosas y la cabeza me da más vueltas que nunca, y me duele.
Me llegan momentos de locura, de miedo, de hambre, de sueño y de insomnio. Todo llega al mismo tiempo.
De pronto... después de un rato, me llegan momentos de paz.
Mi cabeza sigue haciendo lo que le gusta. Historias.
Sigo inventándome un futuro maravilloso lleno de huecos que no me importa cómo llenar y me doy cuenta de las cosas que dejan de ser importantes.
Hoy me sentí fuera de lugar sin haber llegado. Me vi buscando encajar en ese mundo que no conozco y que hoy imagino como uno que no me gusta. No sé porqué estoy haciendo eso, si normalmente me hago historias lindas. A lo mejor, como acostumbro, me equivoco de mundo; y éste, que ahora imagino complicado y feo, es justo todo lo contrario y se vuelve una maravillosa idea.
¿Te acuerdas que me dijiste que yo era una mala idea? (cabrón)
Eso me ha dado muchas vueltas últimamente, pero en fin... todo me da vueltas.
Me llegan momentos de locura, de miedo, de hambre, de sueño y de insomnio. Todo llega al mismo tiempo.
De pronto... después de un rato, me llegan momentos de paz.
Mi cabeza sigue haciendo lo que le gusta. Historias.
Sigo inventándome un futuro maravilloso lleno de huecos que no me importa cómo llenar y me doy cuenta de las cosas que dejan de ser importantes.
Hoy me sentí fuera de lugar sin haber llegado. Me vi buscando encajar en ese mundo que no conozco y que hoy imagino como uno que no me gusta. No sé porqué estoy haciendo eso, si normalmente me hago historias lindas. A lo mejor, como acostumbro, me equivoco de mundo; y éste, que ahora imagino complicado y feo, es justo todo lo contrario y se vuelve una maravillosa idea.
¿Te acuerdas que me dijiste que yo era una mala idea? (cabrón)
Eso me ha dado muchas vueltas últimamente, pero en fin... todo me da vueltas.
Breikin de lo
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on 18/5/14
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Hoy ha sido un día largo.
Raro.
Lleno.
Así deberían ser todos los días.
Un día de familia, de amigas de siempre, de noticias increíbles, de dormir, de comer, de volver al futuro... Al pasado más bien, y de costumbres (de las buenas).
Como libro chafa de superación personal (onda los cuatro acuerdos) o película del hallmark; mi día fue de esos que se exprimen como limón caro.
Ojalá pueda hacer que todos mis días sean como este. Ojalá no se me olvide vivir cada uno de los días que tengo, no como sí fuera el último (seamos realistas; si supiera que es el último día de mi vida seguro estaría llorando sin control).
Ojalá pueda vivirlos como se deben vivir los días: sabiendo que el tiempo (¡¡Otra vez el puto tiempo!! - exclamó la medieval doncella mientras limpiaba la sangre del casco de su amado muerto en batalla-) no puede ir para atrás siendo humano (y no neutrino)
Ojalá todos pudiéramos dejar de sobrevivir, ojalá pudiéramos vivir como se debe
Sabiendo que uno no debe arrepentirse de NADA y que todo lo que hagamos y digamos sea totalmente real, ojalá este rush no sea pasajero, ojalá sea contagioso.
Erradiquemos las crudas morales, las palabras sin decir, los besos sin robar, los abrazos no dados y las lágrimas contenidas. Deberíamos sentirnos orgullosos de todo lo que hacemos y dejar de dudar de nuestras decisiones. Deberíamos dejar de tener miedo. Porque cada vez que uno amanece con una cruda moral es porque la pasó bien, los besos deben darse cuando nacen de adentro, y las lágrimas que se guardan intoxican el alma.
Hablábamos de libertad hace unos días y la libertad (además de aceptar los cánones sociales básicos) debería empezar en donde uno no limita la felicidad.
Y creo que la felicidad está muy pegada al instinto, a lo que se siente natural. A vivr los días (cada uno de sus segundos) conscientes de que no se repiten.
Ojalá no se me olvide.
Raro.
Lleno.
Así deberían ser todos los días.
Un día de familia, de amigas de siempre, de noticias increíbles, de dormir, de comer, de volver al futuro... Al pasado más bien, y de costumbres (de las buenas).
Como libro chafa de superación personal (onda los cuatro acuerdos) o película del hallmark; mi día fue de esos que se exprimen como limón caro.
Ojalá pueda hacer que todos mis días sean como este. Ojalá no se me olvide vivir cada uno de los días que tengo, no como sí fuera el último (seamos realistas; si supiera que es el último día de mi vida seguro estaría llorando sin control).
Ojalá pueda vivirlos como se deben vivir los días: sabiendo que el tiempo (¡¡Otra vez el puto tiempo!! - exclamó la medieval doncella mientras limpiaba la sangre del casco de su amado muerto en batalla-) no puede ir para atrás siendo humano (y no neutrino)
Ojalá todos pudiéramos dejar de sobrevivir, ojalá pudiéramos vivir como se debe
Sabiendo que uno no debe arrepentirse de NADA y que todo lo que hagamos y digamos sea totalmente real, ojalá este rush no sea pasajero, ojalá sea contagioso.
Erradiquemos las crudas morales, las palabras sin decir, los besos sin robar, los abrazos no dados y las lágrimas contenidas. Deberíamos sentirnos orgullosos de todo lo que hacemos y dejar de dudar de nuestras decisiones. Deberíamos dejar de tener miedo. Porque cada vez que uno amanece con una cruda moral es porque la pasó bien, los besos deben darse cuando nacen de adentro, y las lágrimas que se guardan intoxican el alma.
Hablábamos de libertad hace unos días y la libertad (además de aceptar los cánones sociales básicos) debería empezar en donde uno no limita la felicidad.
Y creo que la felicidad está muy pegada al instinto, a lo que se siente natural. A vivr los días (cada uno de sus segundos) conscientes de que no se repiten.
Ojalá no se me olvide.
Brief.
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Margott
on 15/5/14
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Mi abuela decía que los refranes y dichos son como evangelios chiquitos, y dicen por ahí que el que busca encuentra.
Hay gente que es demasiado curiosa y tal vez esté destinada a buscar y buscar y seguir buscando.
Yo siempre he hablado de cómo te he ido encontrando en la vida una y otra vez; incluso de buscarte y dejar de hacerlo, de encontrarte en lugares en los que no debías estar...
Nunca pensé en buscarme a mi.
Tal vez eso es lo que me ha fallado... El enfoque.
Buscar no está mal, pero hay que saber qué se busca.
(Me parece muy curioso cómo la vida se asemeja a un proyecto mal briefeado... ¿Será que ya me ciclé?).
Hay gente que es demasiado curiosa y tal vez esté destinada a buscar y buscar y seguir buscando.
Yo siempre he hablado de cómo te he ido encontrando en la vida una y otra vez; incluso de buscarte y dejar de hacerlo, de encontrarte en lugares en los que no debías estar...
Nunca pensé en buscarme a mi.
Tal vez eso es lo que me ha fallado... El enfoque.
Buscar no está mal, pero hay que saber qué se busca.
(Me parece muy curioso cómo la vida se asemeja a un proyecto mal briefeado... ¿Será que ya me ciclé?).
Agua y ajo
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Margott
on 12/5/14
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Sigo viajando y aún no empiezo.
Las cosas se empiezan a acomodar solas, las piezas toman vida propia. Ya no las muevo.
Hay días que avanzan como avanza la máquina de un reloj o como piezas de dominó cayéndose en perfecto orden y ritmo.
Entonces el tiempo vuelve a hacerme ruido y a llamar mi atención.
El insomnio se vuelve crónico pero deja de ser maldito, ahora incluso, se anuncia -el muy cínico- cuando todavía hay sol.
Ya no lloro. Ya no doy vueltas. Ya no tengo miedo. Ya no quiero irme, pero tampoco me quiero quedar.
Ya me voy.
Las cosas se empiezan a acomodar solas, las piezas toman vida propia. Ya no las muevo.
Hay días que avanzan como avanza la máquina de un reloj o como piezas de dominó cayéndose en perfecto orden y ritmo.
Entonces el tiempo vuelve a hacerme ruido y a llamar mi atención.
El insomnio se vuelve crónico pero deja de ser maldito, ahora incluso, se anuncia -el muy cínico- cuando todavía hay sol.
Ya no lloro. Ya no doy vueltas. Ya no tengo miedo. Ya no quiero irme, pero tampoco me quiero quedar.
Ya me voy.
El viaje del elefante (no el de Saramago)
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Margott
on 10/5/14
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Hoy decidí empezar a escribir de nuevo.
Estoy a pocos días de hacer algo que he querido hacer durante mucho años... tantos, que ya ni siquiera sabía que lo quería hacer.
Todo en realidad se resume a un viaje. El mío.
Crecí entre muchas casas, entre muchas vidas. Crecí (porque ya soy grande) entre muchos libros, hospitales, olores e historias (supongo que como casi todo mundo) lo único peculiar es que entre todas estas cosas también hay un mar.
Nací del lado derecho de una isla dividida en el caribe y empecé a crecer... después brinqué a tierra firme y aquí he crecido todavía más. Ahora es tiempo de regresar a ese pedacito de tierra con olor a sal.
Desde el día en el que estuve segura de dejar mi vida de aquí para ir a buscar una nueva, se me han ido llenando las manos de letras y la cabeza de más cosas que quiero escribir.
Nunca he escrito por ninguna razón oculta o profunda, escribo para ir vaciando mi cabeza porque a veces siento que ya no le cabe nada y entonces me da migraña. Simple cuestión de almacén.
Estos días he pensado muchas cosas (de esas que no tienen trascendencia) como ¿por qué a los ataúdes de los hombres les ponen flores? La mayoría de los hombres que conozco no se fijan en esas cosas ¿por qué no poner mejor una caja de herramientas y un guante de beisbol? Un tequila, unos discos, libros, fotos... no sé.
También pensé que no hay mejor motivación para salir a correr que cenar pizza... el remordimiento debería usarse más en la publicidad (o por lo menos usarse mejor)
Pensé en los efectos que tiene sobre mí la música y lo mucho que me gusta cantar; en las vidas tan horribles que tuvieron muchas de las grandes y que tal vez sólo con ese tipo de vida se puede hacer música que te haga llorar.
Me di cuenta de que casi no tengo recuerdos... conozco las historias del pasado y tengo fotos que me explican como eran las cosas, pero no los recuerdos (no sé si esto tiene mucho sentido).
En fin. Se me pasan los días y se me pasan las historias. Sigo en esta vida que estoy cerrando y aún no estoy del lado de la nueva así que no sé bien para donde hacerme.
Sólo estoy dejando que los días avancen y que el tiempo camine (cosa que me vuelve verdaderamente loca -el tiempo es tema aparte).
Mientras pasan los días. Aquí dejo mi viaje, para que cuando no me acuerde, tenga algo que me cuente como era este momento.
Hoy es mi día -15... Empiezo a contar.
Estoy a pocos días de hacer algo que he querido hacer durante mucho años... tantos, que ya ni siquiera sabía que lo quería hacer.
Todo en realidad se resume a un viaje. El mío.
Crecí entre muchas casas, entre muchas vidas. Crecí (porque ya soy grande) entre muchos libros, hospitales, olores e historias (supongo que como casi todo mundo) lo único peculiar es que entre todas estas cosas también hay un mar.
Nací del lado derecho de una isla dividida en el caribe y empecé a crecer... después brinqué a tierra firme y aquí he crecido todavía más. Ahora es tiempo de regresar a ese pedacito de tierra con olor a sal.
Desde el día en el que estuve segura de dejar mi vida de aquí para ir a buscar una nueva, se me han ido llenando las manos de letras y la cabeza de más cosas que quiero escribir.
Nunca he escrito por ninguna razón oculta o profunda, escribo para ir vaciando mi cabeza porque a veces siento que ya no le cabe nada y entonces me da migraña. Simple cuestión de almacén.
Estos días he pensado muchas cosas (de esas que no tienen trascendencia) como ¿por qué a los ataúdes de los hombres les ponen flores? La mayoría de los hombres que conozco no se fijan en esas cosas ¿por qué no poner mejor una caja de herramientas y un guante de beisbol? Un tequila, unos discos, libros, fotos... no sé.
También pensé que no hay mejor motivación para salir a correr que cenar pizza... el remordimiento debería usarse más en la publicidad (o por lo menos usarse mejor)
Pensé en los efectos que tiene sobre mí la música y lo mucho que me gusta cantar; en las vidas tan horribles que tuvieron muchas de las grandes y que tal vez sólo con ese tipo de vida se puede hacer música que te haga llorar.
Me di cuenta de que casi no tengo recuerdos... conozco las historias del pasado y tengo fotos que me explican como eran las cosas, pero no los recuerdos (no sé si esto tiene mucho sentido).
En fin. Se me pasan los días y se me pasan las historias. Sigo en esta vida que estoy cerrando y aún no estoy del lado de la nueva así que no sé bien para donde hacerme.
Sólo estoy dejando que los días avancen y que el tiempo camine (cosa que me vuelve verdaderamente loca -el tiempo es tema aparte).
Mientras pasan los días. Aquí dejo mi viaje, para que cuando no me acuerde, tenga algo que me cuente como era este momento.
Hoy es mi día -15... Empiezo a contar.
Tu otra vez.
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Margott
on 4/4/14
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Hoy me encontré esto de cuando recién te conocí.
No se si deba escribir de ti.
De ti en turno.
Debería tener mejor memoria.
No me acuerdo de mis pensamientos (de ti) de hace unas semanas, mucho menos de los de hace unos años. (y eso que los acabo de leer, he!)
Si me pudiera acordar, haría entonces un comparativo, para ver que tan herrada es mi postura actual, porque resulta que creo que te volví a encontrar.
El sentimiento del momento es que te encontré. Que de verdad te encontré.
Y bueno, capaz que estoy loca y no he encontrado nada y quiero encontrarte, entonces te pongo nombre, cara, manos y voz.
No me recuerdes a nadie y nada más se tú. Así me gustas muchísimo y me haces reir.
y te admiro muchísimo y ni siquiera te conozco.
Así me encantas.
así se queda guardado esto. Porque no quiero usar la imaginación, porque no quiero equivocarme contigo.
Ele.
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Margott
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Una vez me dijiste que los sentimientos son como el agua y si no se salen, se estancan para terminar pudriéndose.
Siento que se me hunde el pecho y que respirar se vuelve una tarea complicada, pero tal vez sólo sea el horrible dolor de espalda, la montaña rusa de azúcar, mi afán por escribir, mi nadaquehacerismo (esta palabra debería existir), mis ataques de ansiedad, el estrés que me causa volar, el miedo que tengo de volver a mi casa, mi abuelo enfermo y que me da pánico que se vaya, tal vez sea mi afán de ser el centro de atención (aunque en realidad no me gusta que me vean), tal vez sea mi gusto por el drama, por las historias complejas, por los nudos narrativos complicados (como de Joyce), tal vez esté buscando una historia qué escribir.
Tal vez sólo es que te extraño.
Es muy difícil verte todos los días y funcionar, es difícil no sentir, es difícil no ahogarme.
Tengo miedo de no poder ser esta persona que está feliz de que estés feliz.
Quiero hablar contigo, quiero hablar contigo siempre.
Quiero dormir a un lado de ti y abrazarte, quiero despertarme contigo y tomar café de ese que aprendí a tomar contigo, quiero ver películas que nunca elegiría.
Quiero hacer esas cosas que dejamos en planes, quiero no tener miedo de escalar, quiero ir a disparar, quiero tirar con arco, quiero manejar a ningún lugar, que me platiques de cuando ibas a la escuela, de cuando no vivías aquí, que me platiques de porcelanas antiguas, que me recomiendes libros.
Quiero hablar contigo de todo lo que a nadie le importa, contarte chistes malos, quiero cantar. Contigo.
Quiero dejar de sentir para poder ser la amiga que quieres.
Quiero ser diferente y no quererte así.
Quiero dejar de ser una mala idea.
Combo braker!
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Margott
on 20/10/13
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Hace mucho que no sentía tantas cosas y aunque no todos los sentimientos son del lado de los buenos, creo que vienen en combo.
Estoy aprendiendo (o re aprendiendo) a dejarme ser y aventarme... al cabo no está hondo.
Tengo miedo y hay días en los que me siento insegura, tonta y poca cosa.
Hay otros en los que soy grande, fuerte y feliz.
Encontré sin buscar y donde menos esperaba encontrar, encontré un gran amigo y compañero, una persona maravillosa llena de defectos que se hacen chiquititos con todas las cualidades que tiene; se hacen tan chiquitos que se vuelven cosas que me gustan y de las que aprendo.
Aprendo a entender, a ser paciente, a hablar, a hacer cosas nuevas.
Creo que nunca había tenido tanto miedo de algo y nunca había estado tan segura de que vale la pena.
Y si ya estoy en eso, mejor que valga la alegría; la pena qué!
Estoy aprendiendo (o re aprendiendo) a dejarme ser y aventarme... al cabo no está hondo.
Tengo miedo y hay días en los que me siento insegura, tonta y poca cosa.
Hay otros en los que soy grande, fuerte y feliz.
Encontré sin buscar y donde menos esperaba encontrar, encontré un gran amigo y compañero, una persona maravillosa llena de defectos que se hacen chiquititos con todas las cualidades que tiene; se hacen tan chiquitos que se vuelven cosas que me gustan y de las que aprendo.
Aprendo a entender, a ser paciente, a hablar, a hacer cosas nuevas.
Creo que nunca había tenido tanto miedo de algo y nunca había estado tan segura de que vale la pena.
Y si ya estoy en eso, mejor que valga la alegría; la pena qué!
Small packages
Publicado por
Margott
on 30/6/13
Etiquetas:
felicidad extremísima,
insomnio,
personajes
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A Ele.
por estar al lado.
Se enoja y grita cuando maneja porque todos son idiotas, pero le gusta manejar
No le gusta que lo toquen
No le gusta la gente
Toma café tibio y amargo; además fuma.
No mata bichos
Se rie de mis chistes
Tiene barba y bigote y unos ojos increíbles.
No le gusta el tomate y es alérgico a los mariscos
Es mañoso para comer
No le gusta usar zapatos
No le gusta que entren a su cuarto
No le gustan las camas (si tuviera una, yo creo que se caería)
Ronca y platica dormido
Tiene gatos
No baila porque no le encuentra sentido
No le gustan las motos
La gente dice que tiene mal carácter (i don't agree)
Se come las uñas
Está tatuado
Se viste de negro casi siempre
Es caballeroso (como de antes)
Le gustan los cuchillos, las herramientas, los cables y todas las cosas que no sé para qué sirven.
Le gusta escalar aunque ya no lo hace
Le gusta cocinar
No le gustan los niños
Le gustan los libros y se acuerda de todo aunque dice que tiene mala memoria
Le gusta arreglar cosas
Le gusta tomar kraken y cerveza (la primera se la empina)
No sabe que es guapo
Le gustan las palabras en otros idiomas
Toma coca normal
Es ñoño
Le gusta el color naranja
Es chistoso
No come hasta que todos empiecen a comer
Huele rico
No puede salir en pijama a la calle
Está cucho
Le gusta Tarantino
Usa crocs y sale con ellos (sí... lo hace)
No viene a mi casa si no lo invito
Se corta todo el tiempo
Tiene un trabajo pesadísimo (y hace que el mío sea más fácil)
No ha aprendido a teletransportarse
Y así, todo completo, me encanta.
Qué bueno que estabas al lado, Ele.
'Me gusta'
Publicado por
Margott
on 29/10/12
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Me gusta pensar que me lees,
Aunque sería muy complicado.
No precisamente porque leyeras lo que escribo, sólo creo que no tienes idea de que estas letras existen.
Me gusta la casa llena de flores y mi cuarto festivo.
Me gusta despertar con café y con música.
Bailar en la regadera y cantar de madrugada para despertar a los vecinos (antes de que me despierten ellos a mi).
Me gusta ir los sábados a comprar flores y hacer de desayunar.
Me gusta el ejercicio matutino.
Salir del trabajo.
Encontrar joyitas -libros, canciones y películas.
Me gusta ver fotos y más, tomarlas.
Me gusta escribir de noche, tomar vino, fumar tabaco.
Me gusta hacer historias en mi cabeza.
Me gusta ser cursi.
Me gustan los cuentos de niños.
Me gusta ver la copa de los árboles cuando hay sol.
Ver la luna.
Me gusta escribir lo que no entiendo y las palabras difíciles.
Las conversaciones de madrugada.
Me gustan las letras y las carcajadas.
Me gusta el helado -siempre y cuando no sea de chocolate.
Me gusta dormir aunque lo hago muy poco
Me gusta acordarme de lo que sueño.
Me gusta manejar en carretera y cantar hasta que se desbarate la garganta.
Me gusta tronarme los dedos y regar las plantas.
Me gusta el ejercicio matutino.
Salir del trabajo.
Encontrar joyitas -libros, canciones y películas.
Me gusta ver fotos y más, tomarlas.
Me gusta escribir de noche, tomar vino, fumar tabaco.
Me gusta hacer historias en mi cabeza.
Me gusta ser cursi.
Me gustan los cuentos de niños.
Me gusta ver la copa de los árboles cuando hay sol.
Ver la luna.
Me gusta escribir lo que no entiendo y las palabras difíciles.
Las conversaciones de madrugada.
Me gustan las letras y las carcajadas.
Me gusta el helado -siempre y cuando no sea de chocolate.
Me gusta dormir aunque lo hago muy poco
Me gusta acordarme de lo que sueño.
Me gusta manejar en carretera y cantar hasta que se desbarate la garganta.
Me gusta tronarme los dedos y regar las plantas.
Me gusta hablar de ti y me gusta más hablar contigo.
Morras silvestres...
Publicado por
Margott
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A tbt y lya.
hermanas postizas.
Dejé la casa donde crecí y dejé de vivir con mi familia porque ya era tiempo, porque tengo un temperamento poquito complicado. (poquito... como todos)
Me fui cuando en mi vida estaba haciendo un reverendo desmadre y mi madre, sabia mujer, me dijo que estaba haciendo todo mal.
Después de hablar muchas veces con ella -nunca la convencí de apoyarme- encontré una casita muy mona para vivir con mis mejores amigos del mundo y claro, una historia enredada -como de Joyce-.
Mi mamá tenía mucha razón al decir que iba a ser difícil, que me estaba equivocando y que todo iba a salir mal; la verdad es que yo solo escuchaba "bla bla bla bla bla bla bla!"
Todo salió como tenía que salir: Mal.
Salí corriendo de esa casa cuando todo se volvió caótico y busqué un lugar en el que pudiera estar sola.
Así pasaron un par de años en los que rápido encontré a alguien que me acompañara a vivirlos.
Las cosas siguieron pasando como tenían que pasar y decidí que ya había sido suficiente soledad y no es que estuviera sóla sóla... pero bueno, necesitaba cambiar.
Para no cometer los mismos errores, ahora decidí vivir con mis amigas. Basta de relaciones amor-odio!
Basta de la dependecia masculina, basta del yo puedo sola -sí puedo, pero es más cansado.
Ahora escribo de las roomies.
La familia que elegí para compartir los días.
El hecho de vivir con dos morras, que además son mis amigas tiene millones de ventajas que creo que pocas personas entienden (tal vez las que tienen hermanas, no sé)
Tengo (y ellas también) tres clósets a mi entera disposición! (aunque la mitad de las cosas no me quedan) esto hace el "¿qué me pongo?" mucho más entretenido, ALGO tiene que gustarte...
Tengo 2 personas más con quien compartir los efectos de la luna, el alcohol, el desamor, las drogas duras (mejoralitos, nomás) y además no sólo me escuchan, sino que lloran y enloquecen conmigo cuando ya no sé que más hacer (voy a considerar empatía el hecho de haberme capturado en video mientras atravesaba un momento de locura existencial -normal-)
La verdad es que me sentía muy en el mood de escribir, de escribirles, pero me vi interrumpida por la emoción de una parte del equipo, recién tatuada.
Sólo quería agredecer, no sólo la ropa que les quito casi todos los días... quería -todavía quiero- dar gracias por ser y dejarme ser parte una pequeña familia de morras silvestres.
AILOBIUFRENS
¡Con un carajo!
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Margott
on 17/10/12
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Con un carajo!
Decidimos, como equipo (yo no recuerdo el momento de tomar la desición... aunque sí recuerdo, vagamente, que participé entusiasta y activamente), tener una gran fiesta para celebrar uno de los cumpleaños importantes del año.
Bueno, los detalles de la fiesta los voy a omitir -casi todos- por cuestiones de... bueno, la gente sabe quién soy y no es todo presumible, además tengo una reputación -Sor Margarita- que cuidar.
Recuerdo besar a alguien. Un desconocido de gorra verde.
Se me están haciendo bolas las ideas!
Pensé que si las escribía iba a poder tener un poco más de claridad, pero la verdad es que no sé como escribir lo que me está pasando
(es que no me está pasando nada!)
No se vale que existas.
No se vale para nada!
Ya me había hecho a la idea de que no existías, de que a fin de cuentas iba a dejar de buscarte porque no ibas a estar nunca. Porque te había encontrado un par de veces pero te faltaban tantas cosas (detalles que pueden parecer tontos, pero eran demasiado importantes).
Cada una de las veces que te encontré aventé dientes al piso, la última vez, que no eras tu, me fuí con mucho más cuidado... me aventé de una escalerita para caer en una alberca de pelotas.
Apenas me acerqué a la orilla, me diste la mano para ayudarme a salir (y yo, imbécil, te la dí)
Estás mandado a hacer y estás hecho a mano, pero tienes un defecto horrible: ceguera.
Tenía un plan perfecto para el fin de semana pasado: Bebemos, nos reimos, cantamos, brincamos, nos besamos, nos reimos, nos besamos más, cantamos, brincamos, nos volvemos a besar, seguimos gritando, cantando y bailando... para empezar.
De ahí en adelante, seguir haciendo lo mismo; intercalado con películas, libros, risa, pláticas, música, viajes, y bueno... tu conmigo.
Debido a circunstancias que se me salieron de las manos, lo que pasó fué muy diferente.
Descubrí que no te puedo besar... y mira que me muero de ganas.
Lo que pasa es que si te beso ahora, sólo va a pasar eso; y yo quiero mucho más.
Quiero que quieras hablar conmigo todo el tiempo, que quieras verme siempre... pfff
Quiero dejar de sentir esto, o que sientas lo mismo; pero si no es así; entonces no quiero nada!
O bueno, sí quiero!
Te quiero cerca, sólo no quiero sentir lo mismo... si vamos a ser compadres, quiero sentir que eso somos, va?
Creo que todo el mundo ya se dió cuenta. tu también?
Ojalá.
Voy a hacer un plan (uno mejor que el que no me salió)
Voy a tener muchos cómplices, ja! a ver si puedes con eso, ha! a ver!
Decidimos, como equipo (yo no recuerdo el momento de tomar la desición... aunque sí recuerdo, vagamente, que participé entusiasta y activamente), tener una gran fiesta para celebrar uno de los cumpleaños importantes del año.
Bueno, los detalles de la fiesta los voy a omitir -casi todos- por cuestiones de... bueno, la gente sabe quién soy y no es todo presumible, además tengo una reputación -Sor Margarita- que cuidar.
Recuerdo besar a alguien. Un desconocido de gorra verde.
Se me están haciendo bolas las ideas!
Pensé que si las escribía iba a poder tener un poco más de claridad, pero la verdad es que no sé como escribir lo que me está pasando
(es que no me está pasando nada!)
No se vale que existas.
No se vale para nada!
Ya me había hecho a la idea de que no existías, de que a fin de cuentas iba a dejar de buscarte porque no ibas a estar nunca. Porque te había encontrado un par de veces pero te faltaban tantas cosas (detalles que pueden parecer tontos, pero eran demasiado importantes).
Cada una de las veces que te encontré aventé dientes al piso, la última vez, que no eras tu, me fuí con mucho más cuidado... me aventé de una escalerita para caer en una alberca de pelotas.
Apenas me acerqué a la orilla, me diste la mano para ayudarme a salir (y yo, imbécil, te la dí)
Estás mandado a hacer y estás hecho a mano, pero tienes un defecto horrible: ceguera.
Tenía un plan perfecto para el fin de semana pasado: Bebemos, nos reimos, cantamos, brincamos, nos besamos, nos reimos, nos besamos más, cantamos, brincamos, nos volvemos a besar, seguimos gritando, cantando y bailando... para empezar.
De ahí en adelante, seguir haciendo lo mismo; intercalado con películas, libros, risa, pláticas, música, viajes, y bueno... tu conmigo.
Debido a circunstancias que se me salieron de las manos, lo que pasó fué muy diferente.
Descubrí que no te puedo besar... y mira que me muero de ganas.
Lo que pasa es que si te beso ahora, sólo va a pasar eso; y yo quiero mucho más.
Quiero que quieras hablar conmigo todo el tiempo, que quieras verme siempre... pfff
Quiero dejar de sentir esto, o que sientas lo mismo; pero si no es así; entonces no quiero nada!
O bueno, sí quiero!
Te quiero cerca, sólo no quiero sentir lo mismo... si vamos a ser compadres, quiero sentir que eso somos, va?
Creo que todo el mundo ya se dió cuenta. tu también?
Ojalá.
Voy a hacer un plan (uno mejor que el que no me salió)
Voy a tener muchos cómplices, ja! a ver si puedes con eso, ha! a ver!
Rasgos esquizoides
Publicado por
Margott
on 3/10/12
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Al nuevo, por bruto.
A La Andrea, psicóloga de cabecera.
El manual de diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM) dice que los criterios para determinar trastornos esquizoides de la personalidad son:
Un patrón general de distanciamiento de las relaciones sociales y de restricción de la expresión emocional en el plano interpersonal, que comienza al principio de la edad adulta y se da en diversos contextos, como lo indican cuatro (o más) de los siguientes puntos:
- ni desea ni disfruta de las relaciones personales, incluido el formar parte de una familia
- escoge casi siempre actividades solitarias
- tiene escaso o ningún interés en tener experiencias sexuales con otra persona
- disfruta con pocas o ninguna actividad
- no tiene amigos íntimos o personas de confianza, aparte de los familiares de primer grado
- se muestra indiferente a los halagos o las críticas de los demás
- muestra frialdad emocional, distanciamiento o aplanamiento de la afectividad
Siento que no encajo en el perfil (al contrario de lo que pueda decir la Andrea a partir de un dibujito que hice un domingo depresivo).
1.- Las relaciones personales, no me salen bien; pero las disfruto y siempre las deseo, ja!
2.- Me gusta leer, ir al cine -de preferencia sola-, estar en mi cuarto, escribir, dibujar -lo hago muy mal, y lo hago muy poco, pero lo disfruto-, dormir, comer, cocinar -de preferencia sola, pero es por cuestiones de espacio, logísitica y control-, pasear en la bici -sola- OK! este punto no lo puedo discutir mucho... no son cosas que elija siempre, pero sí las disfruto mucho y de pronto siento que debería ser mi opción más seguido...
3.- ¿¡Escaso o ningún interés!? ¿Es en serio!?
4.- Acabo de enlistar una serie de actividades que disfruto por completo, además de todas las que se hacen con compañía; desde la "copita", la familia, las carreras de oruga, etc, etc, etc...
5.- Por supuesto que los tengo! (no muchos... pero estoy trabajando en eso) y aquí hablamos de CA LI DAD, no cantidad.
6.- Los halagosme dan pena, más no indiferencia... (siñooor -trenza, rebozo y todo lo que haga falta)
7.- Bueno, aquí trataré de defenderme, pero no estoy segura de que logre ser objetiva. ME CAGA QUE ME TOQUEN! Lo he superado mucho -como las cucarachas- y ha sido un trabajo de años de ejercitar mi paciencia y educación. Definitivamente no soy una persona que muestre mucho sus sentimientos efusivamente, y sí; me cuesta trabajo, pero es como cruzar una pequeña línea, y de ahí en adelante no hay vuelta a atrás.
Así que 1 de 7 está perfecto, esquizoides los que no quieren coger, yo qué?
Lo que sí, es que hoy tuve un acercamiento con mi instinto asesino... no sé si esa eso esquizoide o sociópata o qué; pero llegó a mí.
Pues está este bato -ya sé, qué original! un bato!- que me... gusta? (es que suena como de secundaria -quién te gusta??) Digamos que tiene un cierto potencial. Un cierto muy. Si me pusiera a hacer una lista de cómo me gustan los batos, vá ganando.
Bueno, él se apareció en el momento menos indicado y su oportunidad (o la mía) está pausada por cuestiones de salud emocional y recuperación del ser propio (suena demasiado zen, pero en esas ando y ni modo) Así que decidí ponerlo en la cubeta de los amigos. No es un mal lugar; por el contrario, es un sitio especial en mi corazón de mandarina y la recuperación de los gajos.
No tengo muchos amigos -aunque fb diga lo contrario- y a los que tengo los quiero muchísimo, así que hacer espacio para alguien más no es algo que se pueda planear mucho; él solito se ha ido abriendo paso.
Cuando pensé que estaba haciendo muy mal mi labor de hacer amigos especiales (de los que se guardan pa' compadre) porque el autocontrol y la prudencia no son cosas que yo domino, me di cuenta de que lo estaba haciendo bien. Así que insistí de nuevo y aunque por un momento todo estaba en orden, volví a creer que estaba forzando todo otra vez.
Resulta que no. Mi labor está bien hecha, pero los resultados no fueron cien por ciento positivos.
Dije hace unas cuantas letras que mi oportunidad está PAU SA DA no cancelada para siempre de nunca jamás en la vida del mundo mundial!
Cuando mi oportunidad se vio cancelada, hoy en la mañana; tuve tantas ganas de atropellar a alguien.
Ahora siento que esos rasgos ezquioides que aparecieron en mi dibujito dominguero no están del todo errados... ya veremos.
PD. La camioneta está como nueva. Recomiendo andar con cuidado, BITCHES!
(Una disculpita; me hacían falta groserías).
Gente de mar
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Margott
on 26/9/12
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Hoy desperté decidida a ser feliz.
La verdad es que casi todos los días (a veces ando de prisa y lo olvido) me despierto, me quedo dormida un par de veces antes de lograr despertar en serio, pero cuando lo logro; me digo cosas buena onda y entonces empieza el día.
Baño, café, tráfico...
Hoy decidí que ningún pendejo me iba a echar a perder el día.
No consideré el factor interno...
Mientras avanzaba la mañana se apoderó de mí un cólico de la muerte (no exagero, quería morirme o partirme en dos) así que corrí a la farmacia por drogas duras... después de un exhaustivo análisis de los componentes de cajitas rosas encontré una que, además de tener mil cosas para el dolor, tenía cafeína.
Como mi dolor era realmente insoportable, me tomé dos. Como no se me quitó instantáneamente, me tomé más... y así, como chochos hasta que no me doliera nada... Olvidé el detallito de la cafeína en mis pastillas (misma que seguramente es la que me tiene despierta) porque claro que el café también me lo tomé.
Si ya tenía mi mensaje de felicidad de la mañana, el escudo anti pendejos, y cero dolor, estanba todo bajo control cuando llegaron las hormonas (quiero echarle la culpa a ellas, pero bien puede ser cosa de todos los días, y para como han estado los últimos, podría ser cualquier cosa).
Me llegó una nostalgia de todo. Casi siempre exagero, pero ahora si era nostalgia general, de cosas que realmente dejaron de importarme hace mucho tiempo, de cosas que creí que no me importaban, y sobre todo de mi casa y a mi familia.
Mi cabeza estaba en eso cuando decidí que tenía que distraerme, así que empecé a hacer un plan nocturno para dejar de pensar. No me salió bien.
¡Odio extrañar mi casa! A mis hermanos que tanto quiero, a mi papá que es un tarado pero igual lo amo con mi corazón, mis tíos, mis primos, mis abuelos, mis sobrinos, el olor de la ciudad, el calor y el tráfico infernal, el merengue, el mangú con quesofrito... el mar!
Que alguien me explique ¿cómo se puede crecer en el mar y vivir tan lejos de él sin enloquecer de vez en cuando?
Cuando estaba estudiando tenía en la cajuela de mi carro unas chanclas y una toalla, los días que ya no podía más; en vez de ir a clases, manejaba hasta la playa y me quedaba sentada en la arena imaginándome que era mi lado del mar y que si ponía mucha atención iba a encontrarme la isla. Mi isla.
Un día de estos, voy a escaparme poquito.
lost in translation
Publicado por
Margott
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¡No encuentro mi cuaderno!
Sé dónde está; sólo no sé dónde está la bolsa que lo contiene.
Mi cuaderno es muy especial, es un pequeño compilado de mi vida; algo así como un diario agregando teléfonos, direcciones, lista del súper, pendientes de oficina y dibujitos de juntas (como los que hacía en clases aburridas... en alguna época de mi vida; todas las clases).
Hoy tenía la increíble necesidad de escribir, no tenía ningún tema específico, o emociones incontrolables que sacar de mi sistema ni nada de eso, sólo fue un impulso.
La verdad es que ya tenía tiempo durmiendo bastante bien, pero hoy... digamos que las gotitas no están haciendo efecto.
El insomnio es algo que pocas personas entienden, yo tengo dos distintos: uno lo sufro; el otro me encnata!
El insomnio insoportable es el que llega cuando estoy cansada, harta de todo, he estado durmiéndome en todos lados (oficina, cocina, cine, semáforos...) en lapsos cortitos pero inevitables; llega entonces el momento tan esperado de meterme a las cobijas y simplemente no me duermo.
Algo está mal.
Hace calor, hace friío, las cobijas se enredan, las almohadas no se acomodan, el cerebro no se apaga, llegan buenas y malas ideas (sobre todo malas), pendientes y todas las pendejadas de mi cabeza deciden hacer su acto principal en mi cerebro al mismo tiempo.
Es horrible.
El otro, en cambio, es el que hoy está en turno.
No tengo sueño. Extrañaba que esto me pasara.
Tenía mucho tiempo cansada.
Quiero escribir de muchas cosas, así que creo que voy a separar los posts.
Bueno, además de mis anotaciones sobre los tipos de insomnio que padezco, estaba hablando de mi cuaderno extraviado.
No es tan importante... sé donde está -sólo tengo que buscarlo mejor-.
Estaba a punto de escribir en otro, y buscando en el librero encontré dos cuadernos viejos; uno es la constitución que escribí antes de salirme de casa de mi mamá para ser una mujer independiente (ja!) como reglamento del hogar para tener una vida pacífica y alegre (debimos apegarnos más a él); el otro es de hace 5 o 6 años y está lleno de dibujos (retratos muy bonitos que hacía y algunas otras ilustraciones de incomparable calidad) cosas que iba pegando y notas de ti; de ti en turno.
Que raro es voltear para atrás y darse cuenta de cómo cambian las cosas.
La verdad es que es más raro cuando me leo a mi misma; mi misma de pronto tiene pensamientos muy profundos de la vida, el amor real y esas cosas en las que todavía creo, sólo que las creo diferentes. Mejores.
Laura
Publicado por
Margott
on 25/9/12
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de lágrimas y cursilerías,
nostalgia,
personajes
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A veces te escribo.
¿Te acuerdas?
No digo de ese día ¿te acuerdas de antes?
A veces pienso cómo serían los días si nada hubiera pasado.
Estarías muy ocupada trabajando en la fundación, escribiendo y dando clases o algo así; y yo, como siempre, tratando de ser más cómo tú y menos como yo.
Todavía trato, no creas.
¿Cómo le haces para pararte tantas veces?
El día que fuí a asaltar el librero de tu casa me acordé de tí y me acordé de cuánto te extraño (Creo que nos llevamos mejor ahora, pero de todas maneras te extraño). Me di cuenta, también, de que ahí estás y me dio envidia pensar que tu si puedes estar contigo de antes.
No es que ahora sea mejor o peor, simplemente no es lo mismo y me da algo entre curiosidad y nostalgia que no sé exactamente como describir; extraño algo que no sé que es.
A veces te extraño ma.
Que bueno que no te fuiste.
¿Te acuerdas?
No digo de ese día ¿te acuerdas de antes?
A veces pienso cómo serían los días si nada hubiera pasado.
Estarías muy ocupada trabajando en la fundación, escribiendo y dando clases o algo así; y yo, como siempre, tratando de ser más cómo tú y menos como yo.
Todavía trato, no creas.
¿Cómo le haces para pararte tantas veces?
El día que fuí a asaltar el librero de tu casa me acordé de tí y me acordé de cuánto te extraño (Creo que nos llevamos mejor ahora, pero de todas maneras te extraño). Me di cuenta, también, de que ahí estás y me dio envidia pensar que tu si puedes estar contigo de antes.
No es que ahora sea mejor o peor, simplemente no es lo mismo y me da algo entre curiosidad y nostalgia que no sé exactamente como describir; extraño algo que no sé que es.
A veces te extraño ma.
Que bueno que no te fuiste.